Basado en un relato breve de Franz Kafka del mismo título, se trata de un corto del nominado a los Óscar en 2003 Koji Yamamura.
Un desventurado médico rural describe a toda velocidad una visita médica nocturna. Desde el comienzo la historia es surrealista, con unos caballos que vienen del otro mundo para transportarlo instantáneamente hasta el lugar donde es reclamado. El médico, ocupado con sus distracciones personales y sus quejas hacia los que le necesitan, no da con lo que resulta ser una herida mortal. Es humillado por los aldeanos que "siempre esperan lo imposible del médico", y es condenado a un viaje de regreso eterno y a perderlo todo.